jueves, 30 de octubre de 2014

COMUNICACIÓN NO VERBAL


 -Los ojos miran a la izquierda para recordar y a la derecha para crear, de ahí que sepamos si alguien inventa o no por su mirada (esto está relacionado con nuestra cultura occidental, donde se escribe de izquierda a derecha; en otros lugares no se cumple este caso, como en los países árabes, donde se crea el texto en orden inverso, de derecha a izquierda; por tanto, estos ejemplos atienden a nuestro contexto, ya que todo es cultural). La Programación Neuro Lingüísica (PNL) analiza dichos rasgos visuales.
 -Al negar, movemos la cabeza de izquierda a derecha. Esto es, mostrando primero la parte derecha de nuestro rostro. De lo contrario, mentimos. Este rasgo es uno de los más precisos, aunque, como decíamos anteriormente, no hay que descartar la sistematicidad (posición corporal, luz solar, etc.). Asimismo, no se puede conjeturar con un solo rasgo. Tres implican una parcialidad de la teoría, y seis la corroboran sin dudas. Como curiosidad, cabe destacar que esta falsa negación fue una de las claves para sospechar del ciclista Lance Armstrong, antes de que confesara su dopaje.

     -La afirmación también responde a este patrón: si comienza el movimiento hacia arriba es cierto, si lo hace hacia abajo en primer lugar, miente.

Woody Allen
     -Si dividimos el rostro de alguien a través de un eje vertical encontraríamos diferencias entre el derecho (el de control, el que se muestra al exterior) y el izquierdo (el emocional, el que muestra el interior). Dicha disimetría se aprecia claramente, por ejemplo, en el rostro de Woody Allen.

      -Ladear la cabeza también nos informa del estado de ánimo de la persona. Si se inclina hacia la izquierda indica comodidad (está a gusto). En cambio, si lo hace a la derecha significa que quiere huir (dirige la cabeza hacia el exterior). Muchas veces, en las fotos se distingue dicho aspecto; aunque repetimos, pueden influir los elementos sistémicos (en este caso, por ejemplo, la iluminación o el posado).

     -El movimiento vertical de la cabeza también nos comunica. Si alza el mentón indica superioridad, seguridad, aunque también puede implicar duda o concentración. Si lo agacha se presenta la timidez y el cierre ante algo. Aunque esta posición de la cabeza es una de las más frecuentes, dicho rasgo es uno de los más ambiguos por las posibilidades que plantea elevar la barbilla (como en todo lo expuesto aquí, según la investigación de Paul Ekman).

Micropicores y posturas
     -Los micropicores (pequeñas sensaciones de necesidad de rascar una parte del cuerpo) también nos dicen mucho. No nos pica algo porque sí, el cerebro envía esa alteración por el estado anímico (normalmente inconsciente) de la persona. Así, si nos frotamos la parte inferior del labio indica seducción, si es la superior muestra autoridad y si es la parte inferior de la nariz, por ejemplo, asco. Hay que tener en cuenta que la información de estos micropicores depende de la extremidad que se use para suavizar dicha incomodidad: si se utiliza el izquierdo es algo espontáneo (no hay que prestarle mucha atención, quizá por algo sistémico: por ejemplo, una mosca o una miga de pan); ahora bien, si se hace con el derecho responde a esta teoría con fiabilidad.

     -Lo mismo ocurre con las microexpresiones (pequeñas variables de los músculos, normalmente de la cara) que responden a sensaciones internas de satisfacción o insatisfacción, y viceversa.

     -En nuestra cultura los abrazos y los dos besos de saludo se suelen iniciar con el lado derecho. De hacerlo con el izquierdo, involuntariamente expresamos nuestra especial atención o afectación por el otro.

Podríamos seguir enumerando gestos que transmiten información útil, pero muchos se acercan más a la seducción que al trato comercial que es nuestro propósito. En resumen, y a modo de conclusión, cabe destacar el artificial movimiento de negar con la cabeza de derecha izquierda (al mentir) o la mirada para recordar (a la izquierda) o crear (a la derecha).

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