lunes, 13 de julio de 2015

La economía de las emociones

La economía de las emociones

La economía de las emociones

Las emociones son uno de los focos de grandes compañías hoy en día, tanto para estrategias de marketing como para lanzar nuevos productos. Les explicamos por qué está en auge la «economía emocional».

Por Santiago Arango Sarmiento




Las emociones, según el Dr. Robert W. Levenson, profesor e investigador de especializado en neurociencia de la universidad de Berkley, son reacciones psicofisiológicas que sufre un individuo frente a un estímulo después de percibido un evento, un producto o un encuentro específico, y si bien tenemos muy claro el momento en el que ‘sentimos’, no siempre sabemos cómo expresarlo.
Técnicamente, las emociones no han cambiado. No es que hayamos empezado a sentir más. Sin embargo, la capacidad de recoger información que ofrecen diferentes sistemas tecnológicos en la actualidad, han llevado a compañías y desarrolladores a explorar las emociones como una oportunidad para entender y conectarse de forma más efectiva con sus usuarios.
La razón por la que se han querido desarrollar desde ejemplos de software de inteligencia artificial hasta reproductores de música basados en el humor de las personas, parte de un hecho importante: las emociones tienen una gran influencia en el «actuar» de los individuos.
Existen 3 niveles de influencia de las emociones en el desarrollo de esta economía que parten de las 3 funciones principales descritas por Johnmarshall Reeve, reconocido por su trabajo en Psicología Emocional: una motivacional, una de adaptación y una social.
En el primero se determinan las elecciones que las personas hacen basadas en lo que sienten, considerando que las emociones actúan como catalizador en la toma de decisiones y motivan a las personas a tomar ciertas decisiones; el segundo, está relacionado con el comportamiento – categoría que también puede englobar las otras dos-, es decir, a las actividades que se llevan a cabo en determinado contexto; y el tercer y último nivel comprende sus capacidades de comunicación, su modo de relacionarse con otras personas y con su entorno, dependiendo de lo que sienten.

¿Cómo formular un modelo de negocio alrededor de las emociones?

modelos de negocio y aplicaciones basados en emociones
La verdadera relevancia de las emociones para la construcción de esta economía es que la inteligencia emocional de una persona es esencialmente mucho más rápida que la racional y resulta ser un factor determinante para la toma de decisiones.
Se articula entorno a 4 aspectos principales articuladas a partir de la investigación de Levenson:
  • Un propósito adaptativo: las emociones demostradas por una persona pueden ser la mejor manera de llegar a ésta o de iniciar una conversación efectiva. Éstas son la medida de adaptación necesaria del discurso, es decir, establecen los parámetros por los que se debe guiar una marca o un anuncio publicitario para enganchar a los usuarios: a partir de ellas las compañías pueden definir la retórica que deben utilizar en sus estrategias de comunicación.
  • La asignación de relevancia a ciertos eventos: los sentimientos derivados de ciertas situaciones son detonantes de recuerdos y de preferencias ligadas a emociones conocidas. Esos detonantes (por ejemplo productos que evoquen un olor o un sabor que transporten a la infancia) son los que logran que un usuario tenga una experiencia agradable y significativa.
  • Una visión funcional de las emociones: la funcionalidad de las emociones radica en que son utilizadas por las personas como una forma de lenguaje, desde describir un estado hasta el uso de emoticones o elementos gráficos que las describan. En términos del modelo, la categorización y simplificación de las mismas son prácticas a tener en cuenta, porque logran no sólo que éstas sean expresadas más fácilmente sino a la vez que puedan ser reconocidas de manera más clara.
  • La fijación de metas, prioridades y recursos: así como son detonantes de sentimientos, las emociones también puede ser utilizadas por los individuos para fijarse objetivos que en muchas ocasiones pueden estar orientados a llegar a un estado de bienestar o a generar cambios de ánimo.

Aplicaciones

Las emociones son llamativas para las marcas, sí, pero también lo son para las personas y eso es lo que compañías alrededor del mundo están potenciando, la fascinación de los individuos por conocer y expresar emociones propias y ajenas.

Facebook, por ejemplo, nos deja demostrar cómo nos sentimos a través de categorías y emoticones, función que resulta mucho más atractiva para muchos usuarios que únicamente compartir texto en sus estados y que pueden llevar a generar conversaciones más efectivamente con otras personas.


Fuente:  http://www.youngmarketing.co/la-economia-de-las-emociones/#ixzz3fpiXQX4P

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