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domingo, 8 de mayo de 2016

La crisis de los 30 que solo viven las mujeres millennials

Gracias a http://www.finanzaspersonales.com.co 

La crisis de los 30 que solo viven las mujeres millennials

Jóvenes y bellas, con trayectorias profesionales que parecen augurar un futuro exitoso. Muchas veces aún solteras y sin una intención clara de convertirse en madres. Pero llegan “al tercer piso” y empiezan a darse cuenta de una crisis. Y sí, solamente son ellas las afectadas.
La crisis de los 30 que solo viven las mujeres millennials
Las mujeres de la generación Y o Millennials, nacidas entre 1984 y 1996, tienen un perfil muy distinto al de las generaciones que las preceden, especialmente, en temas laborales. Son muy independientes, cada vez más ambiciosas y están dispuestas a dar la lucha contra la brecha laboral que existe con los hombres.
Eso, sin hablar que en las relaciones interpersonales y de pareja también son mucho más exigentes y también quieren una condición de igualdad en la conquista, en las responsabilidades de la casa y en la vida financiera.
Pero, precisamente, esa misma mentalidad y deseo, para muchas, puede tener un efecto secundario. De acuerdo con un estudio de Mckinsey, en el que participaron 60 compañías y se entrevistaron a mujeres con posiciones intermedias y altas en jerarquías, se estimó que las mujeres al llegar a los 30 años, ya “estaban quemadas”, es decir, presentaban un agotamiento físico y mental en su trabajo, a tal punto que pueden llegar a necesitar de un año sabático.

Entonces, mientras las mujeres pueden representar el 53% de la fuerza laboral en puestos de  básicos o de entrada, luego sólo ocupa el 37% en puestos de gestión. Después, ese número se reduce a 26% en cargos de vicepresidentes y altos directivos; mostrándose esa brecha de género. Entonces, cada vez más, ellas tienen que luchar contra ese ideal para demostrar que tienen las capacidades y habilidades suficientes y cumplir con las altas expectativas que las empresas imponen.
Entonces, con el fin de comprobar esto, tienen que lidiar con estudios de posgrado, en algunos casos la responsabilidad de tener hijos y mostrarse preponderantes en su oficina con el fin de seguir creciendo profesionalmente, especialmente en cargos que parecen seguir siendo dominados por el género masculino.
¿Por qué?
¿Ha visto cómo cada vez más amigas o compañeras suyas tienen una agenda tan apretada, entre sus tantas ambiciones de querer aprender, lograr dominar ciertas herramientas y mantenerse saludables? Es por eso mismo que ese fenómeno de “quemarse” se está convirtiendo en un factor tan común, especialmente, porque son condiciones autoimpuestas.
Ese espíritu de competitividad hace que siempre quieran superar sus propias metas, lo que puede llegar a implicar una conexión casi que 24/7 a su trabajo, sin tener siquiera un propio tiempo para ellas o sus intereses personales pues muchas de ellas pueden considerar que, de no ser así, serían fácilmente sustituidas, aún peor: por un hombre.
Esto también hace que sean más tendientes a optar por cargas laborales mucho más pesadas y que quieran asumir responsabilidades, incluso, sin que les digan. Y cuando se suma el rol que muchas ellas asumen en el hogar, manteniendo la mentalidad de ser “las responsables”, el efecto de quemarse más rápido aumenta su velocidad.
Un estudio de la Universidad de Kansas también explica cómo las mujeres empiezan a tener una carga cultural de expectativas que deben satisfacer, pero en un mundo que les exige cumplir su rol en la familia y en el trabajo, puede hacer que ellas no se sientan con el suficiente espacio y oportunidad para lograr las dos cosas de forma adecuada.
Las consecuencias
Tras todo esto, lo que se puede estimar es cómo a pesar de que están en plena etapa de la juventud, empiezan a requerir de periodos de descanso mucho más frecuentes y largos que lo que sucedía con anteriores generaciones. El problema es que, bajos las condiciones actuales de las empresas, esto no es tan real como se quisiera.
Es, entonces, cuando se empieza a ver el desgaste físico y mental en sus trabajos, la sensación de insatisfacción e infelicidad se hace mucho más intensa y tienden a cambiar de trabajo o buscar nuevas oportunidades, de forma mucho más frecuente. Aquellas mujeres que logran detectar a tiempo su situación, incluso, piden un par de meses de licencia con el fin de recuperarse. Pero quienes no tienen la opción, terminan transmitiendo y trasladando esa infelicidad en otros aspectos de su vida.
Ante esto, es importante reconocer algunos de los factores del “burnout” o “síndrome del quemado” (como los puede ver aquí en esta nota) y luego de esto, reevaluar las prioridades en su vida para darles un giro o reorganización; teniendo más claro el panorama y lo que realmente puede volver a despertar la pasión en su trabajo.
fuente:  http://www.finanzaspersonales.com.co/trabajo-y-educacion/articulo/crisis-de-los-30-en-las-mujeres/59998


martes, 28 de octubre de 2014

Los desafíos de las altas ejecutivas corporativas

Los desafíos de las altas ejecutivas corporativas
En un mundo aún plagado de presencia masculina en los cargos directivos, las CEO de grandes empresas despuntan con resultados. Ellas viven al máximo cada una de sus actividades.
 
 
 
“El cambio es la única constante en la vida” Heráclito de Éfeso, filósofo griego. La complejidades de la tecnología, los negocios y la vida moderna hacen que esas palabras, pronunciadas hace más de 2,000 años, sean más relevantes el día de hoy.
Una de las áreas más notables de cambio en el mundo ha sido el ascenso de las mujeres a puestos de liderazgo importantes. De hecho, manejar los cambios es ahora un requisito para ser líder. Tres mujeres en particular han asumido el rol de agentes de cambio y CEOs en sus empresas multimillonarias respectivamente.
En cada caso, estas organizaciones están pasando por cambios radicales que requieren de acciones decisivas, buen liderazgo, ideas innovadoras y buena ejecución para restaurar las operaciones de cada empresa para encaminarlas hacia el éxito. Cada una de estas mujeres ha tenido que exhibir un estilo específico de liderazgo transformacional para afrontar los retos de sus respectivas empresas y asegurar su viabilidad a largo plazo.
1. La visionaria: Meg Whitman, CEO de Hewlett Packard. Enfrentando una acción erosiva, un nuevo mercado y más competencia, Whitman tomó el mando de HP en 2011. Instituyó un plan de cinco años que estaba encaminado a ahorrarle a la empresa un total de 4.5 mil millones de dólares usando diversas medidas, entre las que estaban el despido de más de 45,000 empleados.
Cumplido casi en su totalidad el plan, Whitman anunció a principios de este mes su intento por separar la tecnología en dos negocios diferentes. Uno que incluyera los productos de hardware de la impresora y computadora mientras que el otro se enfocaría en un margen más alto de un software B2B (business to business) y las ofertas de servicios.
A pesar de los altos y bajos desde que se hizo cargo de HP, Whitman ha logrado cumplir su visión y ha ejecutado sus planes. De hecho, las acciones de la empresa subieron un 26 por ciento en 2014, haciendo que la empresa fuera lo suficientemente fuerte para separarse y potencialmente desbloquear el valor en las bases de activos del hardware y de la empresa.
2. La solucionadora: Mary Barra, CEO de General Motors. Barra ha trabajado para GM toda su vida, comenzando a los 18 años como ingeniera eléctrica. Avanzó poco a poco durante 33 años culminando con su ascenso a CEO en enero de este año. Ese anuncio marcó la primera vez que una mujer se convertía en una gran ejecutiva en uno de los ocho mejores fabricantes de coches. Pero algo pasó en su camino a la cima, la revelación de que miles de interruptores de encendido habían salido defectuosos en los vehículos de GM.
A tres meses de haber entrado al trabajo, Barra  se enfrentó a audiencias de investigación frente al Congreso, alegaciones de que 13 personas habían muerto y que decenas estaban lastimadas por accidentes causados por los interruptores defectuosos, una demanda multimillonaria y la mayor serie de retiros del mercado en la historia de la compañía.
Aun así, Barra manejó la crisis bastante bien expresando genuina compasión por las víctimas, transparencia con los investigadores y un compromiso de crear una cultura corporativa que daría los mejores automóviles dentro de la competencia. Aunque prometió descubrir el porqué de este gran fallo, Barra no ha aceptado responsabilidad por las trágicas muertes, sino que inteligentemente aceptó la responsabilidad de arreglarlo y de arreglar GM.
3. La inconformista: Marissa Mayer, CEO de Yahoo! A sus 39 años, Mayer (fotografía) es de las tres la más joven, pero es indiscutiblemente la que tiene más conocimientos de tecnología. Fue la empleado número 20 de Google cuando se unió a la empresa en 1999 como la primera ingeniera. Durante su carrera en Google trabajó en casi todas las divisiones antes de irse por un puesto alto en Yahoo en 2012. 
Mayer autorizó más de seis mil millones de dólares en la recompra de acciones de Yahoo, pagó casi dos mil millones dólares en decenas de adquisiciones, incluyendo Tumblr. Estableció varias plataformas de contenido original con las celebridades de alto perfil y puso en marcha una serie de nuevas políticas de trabajo que han sido aceptadas y rechazadas por los empleados. Ya sea que estés de acuerdo con ella o no, ha tenido el valor para hacer algo y restaurar la importancia de Yahoo al mismo tiempo que ha frenado la caída de ingresos.
Cada una de estas líderes tiene duras tareas frente a ella y usan su estilo de liderazgo para crear un camino a un futuro incierto. La clave es que, sin importar el tamaño de su organización, cada líder puede beneficiarse del uso de los tres estilos de liderazgo dependiendo de las necesidades y el cargo que esté enfrentando.
Fuente: SoyEntrepreneur